Estudio implantológico

Todos los tratamientos en odontología necesitan de un estudio y valoración previas por parte del especialista, y en el caso del estudio implantológico es incluso más importante.

Los implantes tienen un diámetro pequeño, y hay que colocarlos en el maxilar o en la mandíbula donde el espacio que tenemos es pequeño ya que está ocupado por tejido óseo, nervios y vasos sanguíneos.

Así, para colocar implantes con seguridad y garantizar los buenos resultados a largo plazo, el dentista debe conocer perfectamente el estado del hueso y la zona de tejidos blandos del paciente para establecer un plan de tratamiento eficaz y completamente personalizado.

El estudio implantológico consta de varias partes que indicamos a continuación:

1. Exploración e historia clínica

El especialista debe analizar y conocer el estado de salud general del paciente así como sus hábitos, posibles enfermedades crónicas, si es o no fumador, si toma algún medicamento, etc.

Es importante que el paciente no oculte ningún dato de los solicitados con el fin de adecuar el tratamiento a cada caso, descartando posibles patologías.

2. Estudio radiológico

Posteriormente el paciente se realizará una serie de radiografías para conocer el estado del hueso, tanto en calidad como en cantidad, ya que son un factor de vital importancia para establecer el plan de tratamiento.

En caso de que el paciente no tenga hueso suficiente, será necesario realizar un injerto de hueso, o bien utilizar implantes cigomáticos.

La prueba radiológica más utilizada es la ortopantomografía, pero en ocasiones es necesario realizar radiografías axiales conocidas como TAC Dental.

El TAC Dental reconstruye en 3D la boca del paciente y permite realizar “cortes virtuales” para conocer con precisión el estado del hueso en cualquier sección y realizar el tratamiento con precisión absoluta incluso si hay que colocar implantes sin hueso.

3. Moldes y estudio fotográfico

El implantólogo realizará una serie fotográfica al paciente desde diferentes ángulos, para ayudarnos al diagnóstico, y por supuesto para documentar todo el tratamiento de forma que el paciente podrá ver el cambio desde el inicio del tratamiento.

Finalmente se toman los moldes con una masilla de alginato, para obtener la impresión de los dientes y encías del paciente. A partir de esta impresión, se realiza una replica en yeso para trabajar sobre ella.

Si no hay ninguna consideración especial, que indiquen la conveniencia de realizar otras pruebas ya tendremos los datos necesarios para planificar la intervención, evitando así cualquier problema con los implantes.


Dr. Francisco Riba

Doctor en Medicina y Cirugía.
Especialista en Cirugía Oral y Maxilofacial. Especialista en Estomatología.

Col. num. ICOMEM 283705865. Col. num. COEM 28005694.