El verano ha pasado, y conforme se va perdiendo el bronceado, van apareciendo los estragos de este en nuestra piel. Manchas, piel seca y deshidratada, falta de luminosidad, brotes de acné

Con unos cuidados cosméticos básicos completados con tratamientos estéticos dermatológicos, podemos conseguir que nuestra piel vuelva a lucir espléndida y saludable.

Rutina cosmética:

No dejes de lado el fotoprotector ahora que finaliza el verano, incorpóralo a tu rutina diaria. Existen miles de texturas y acabados en el mercado para dar con la adecuada a tus gustos y tipo de piel de manera que la puedas utilizar durante todo el año. Si además, antes de protector solar, aplicamos vitamina C en serum o crema habremos incorporado un potente antioxidante con acción iluminadora de la piel.

Por la noche, puede ser el momento de incorporar algún alfa hidroxiácido, como el ácido glicólico o retinol para revertir y frenar los efectos del fotoenvejecimiento. No dudes en consultar a nuestros dermatólogos en Madrid, para saber que es lo más adecuado para ti para comenzar una rutina de cuidados.

Peeling:

Un peeling médico puede mejorar el aspecto de una piel apagada al renovarla de una manera rápida.

Si el problema es un brote de acné o una piel más seborreica tras el verano un peeling con ácido salicílico mejorara mucho el aspecto. Los peelings despigmentantes, seguidos de tratamiento domiciliario, pueden ayudarnos a controlar el tan temido melasma que vuelve cada verano.

Mesoterapia:

La mesoterapia facial, con acido hialurónico y vitaminas, ayuda a mejorar del aspecto de las pieles que tras la vuelta de verano presentan problemas de deshidratacion y falta de luminosidad.

Esta se realiza no solo en la cara, también son susceptibles de tratamiento zonas como el escote y el dorso de las manos mejorando el aspecto de estas. Si esta se realiza con nuestro plasma rico en plaquetas aportamos factores de crecimiento a nuestra piel, para poner en marcha mecanismos de reparación, con lo que mejorar el aspecto.

IPL (luz pulsada intensa):

El principal efecto del sol en nuestra piel es lo que llamamos fotoenvejecimiento, es decir la aparición de manchas, rojeces y finas arrugas.

El tratamiento por excelencia para revertir estos efectos es el fotorejuvenecimiento con luz pulsada intensa. Esta consigue mejorar el aspecto de la piel castigada por el sol, además de aportar luminosidad de una manera espectacular. Algunos tipos de manchas solares, puedes precisar tratamientos complementariós con otros láseres más específicos.

Estos tratamientos básicos y sencillos, realizados según las necesidades de nuestra piel, nos ayudaran a recuperar la luminosidad y a preparar nuestra piel para los próximos meses.

Si quieres recuperar tu piel tras el verano, te invitamos a solicitar una consulta con nuestros especialistas para valorar tu caso y ofrecerte los mejores tratamientos.

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