Prohíbe la venta como medida preventiva de los implantes macrotexturizados por su relación con un linfoma poco común

Las autoridades sanitarias francesas han decidido prohibir la comercialización y utilización de trece tipos de implantes mamarios por su posible relación con un tipo de cáncer poco común. La Agencia Nacional de Seguridad del Medicamento francesa (ANSM, en su acrónimo francés) ha tomado esta decisión como una medida de precaución ante los estudios que vinculan estos implantes con un «potencial riesgo» de sufrir un linfoma anaplásico de células grandes, un cáncer muy raro.

Francia ha documentado desde 2011 hasta 59 casos de ese tipo de linfoma en portadoras de estos implantes mamarios. Si se compara con el número de mujeres que se hacen una cirugía reconstructiva o de aumento de pecho, el riesgo es muy bajo. Por eso, no se ordena la retirada en mujeres que los llevan implantados solo el fin de su comercialización.

En España se implantan algunos de los productos retirados en Francia, aunque no se utilizan todas las referencias del listado francés, según confirmó la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios (Aemps). Sin embargo, las autoridades españolas no prohibirán su utilización. La agencia cree que la baja incidencia de este tipo de linfoma y la falta de evidencia científica que lo relacione con los implantes mamarios no apoyan «de momento» su prohibición. España se alinea con el resto de países de Europa que han decidido no retirarlas.

Síntomas de alerta

Sanidad aconseja a las portadoras de cualquier prótesis mamaria que sigan sus revisiones habituales y acudan a su especialista en cirugía estética, plástica y reparadora ante estos síntomas:aumento brusco del volumen de la mama, contractura capsular, ulceración (aparición de heridas), nódulos o bultos y otras alteraciones en la mama.

Los 13 implantes proscritos son los denominados macrotexturizados, aquellos en los que la superficie que recubre la silicona es rugosa o están recubiertos por un material de poliuretano. «Son implantes modernos, aquellos que proporcionan una forma más anatómica, más natural del pecho. La superficie es rugosa para que no se muevan una vez colocados. Los más antiguos eran lisos, no tienen ese riesgo potencial de linfoma, pero proporcionan un aspecto más artificial», explica Carmen Iglesias, portavoz de la Sociedad Española de Cirugía Plástica.

No se sabe muy bien cuál es la relación causa-efecto. «Creemos que esta particular textura provoca una reacción en personas que, probablemente, ya tengan una predisposición genética a padecerlo. No hay una única causa», opina la doctora Iglesias.

Los cirujanos plásticos llevan años leyendo comunicaciones científicas que alertan de esta peligrosa asociación entre la textura de los implantes y este cáncer raro. Pero pide a las pacientes que porten una de estas prótesis que no se asusten. «Los implantes mamarios que se ponen en España son seguros. El riesgo es conocido, pero relativo, y del que informamos a nuestras pacientes antes de operarse», asegura.

El linfoma anaplásico de células grandes es también un cáncer tratable. A veces basta con eliminar el implante para que desaparezca, aunque también puede matar.