Como conseguir una cara perfecta

Como conseguir una cara perfecta

Cara perfecta ¿Cuáles son los estándares de unas facciones perfectas?

La cara es la estructura más visible de la ergonomía.

No es solamente una tarjeta de presentación, refleja estados de ánimo, emociones…, y cambia significativamente conforme avanza el crecimiento y el envejecimiento, procesos ambos dinámicos, irreversibles e inexorables.

La evolución humana y la adaptación de los individuos a los diferentes territorios donde habitan, ha generado importantes alteraciones fenotípicas en la estructura facial mostrando diferencias sustanciales entre las diferentes razas.

En las sociedades occidentales la raza predominante es la blanca caucásica y en sus características específicas nos centraremos.

¿Cara perfecta o medidas perfectas?

Si bien es cierto que se aceptan diferentes medidas absolutas en relaciones entre algunas estructuras de la cara perfecta, por ejemplo, se acepta la exposición de 2mm de incisivo central superior en reposo con los labios entreabiertos, o 1-2mm de exposición gingival en máxima sonrisa.

La realidad es que nosotros somos más partidarios de hablar de proporciones faciales, a la hora de pensar en una posible cirugía estética de la cara.

Proporciones faciales ideales

Estas proporciones han variado muy poco desde los estudios de Leonardo da Vinci.  Así, se trazan diferentes líneas, ángulos y planos horizontales y verticales en función de la posición desde la que se analice un cara.

Si miramos una cara de frente, podríamos dividirla en tres tercios similares.

  1. Desde la implantación del pelo, el triquion, hasta las cejas o plano superciliar.
  2. Desde éste hasta la base de la nariz y desde ahí al punto más bajo (caudal) del mentón.
  3. El tercio inferior, a su vez, puede ser dividido en otros tres de forma que el superior corresponda al labio superior y los dos inferiores al labio inferior-mentón.

Cara perfecta de frente

Cuando trazamos líneas verticales en una cara de frente, tomamos como referencia el punto más lateral del hélix del pabellón auditivo externo, y se generan varios planos que han de ser paralelos entre sí.

Algunos ejemplos son los que pasan por los ángulos goniacos (los puntos más laterales del ángulo mandibular), el canto externo e interno de los ojos, la pupila y la base del ala nasal y la línea media.

Cara perfecta de perfil

De la misma forma, si miramos una cara de perfil pueden trazarse diferentes líneas y planos, la más importante posiblemente sea la que une el punto más prominente de la frente (glabela) y el punto más avanzado del mentón (pogonion). Esta línea debe ser paralela a la vertical.

Se acepta una cierta convexidad en el perfil tanto en el hombre como en la mujer, no se acepta en los estándares la concavidad facial, que habitualmente corresponde a una deformidad del desarrollo. También en el plano sagital (perfil) se valora la distancia de los labios a una línea que une la punta nasal con el pogonion (plano estético de Powell).

La nariz para un rostro perfecto

La nariz debe tener un perfil recto aceptándose una cierta concavidad en la mujer, no así en el hombre. También la columela nasal debe hacer un ángulo correcto con el labio superior (ángulo labio-nasal) y el mentón con el cuello (ángulo mento-labial).

Recuperar las proporciones faciales para una cara perfecta

Cuando hablamos de recuperar las proporciones faciales debemos tener en cuenta dos situaciones diferentes.

  • Existen casos en los que el paciente no ha disfrutado de esas proporciones debido a un cierto grado de deformidad congénita o del desarrollo. Hablamos principalmente de la cirugía ortofacial u ortognática.
  • En ocasiones el paciente disfrutó de unas proporciones armónicas pero debido a factores externos como un traumatismo, un proceso oncológico o procesos inherentes a la vida del individuo como el envejecimiento, hacen que esta armonía se pierda.

Cirugía Ortofacial y Estética

En referencia a la cirugía ortofacial, la planificación del tratamiento precisa de la colaboración de un ortodoncista puesto que se persigue movilizar los huesos de los maxilares para “colocarlos en su sitio” y a hacer lo propio con los dientes que se encuentran en esos huesos mencionados.

Las técnicas quirúrgicas que más comúnmente utilizamos actúan sobre el maxilar superior, la mandíbula, el mentón o todos ellos. Suelen combinarse con rinoplastia, blefaroplastias y mejora de los perfiles de los pómulos.

Dr. Francisco Riba

Cirujano Oral y Maxilofacial
Col. num. COM 28375865

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