Retrognatia: qué es, causas, síntomas y tratamiento
La retrognatia es una alteración dentofacial en la que la mandíbula inferior se sitúa más atrás de lo esperado respecto al maxilar superior, pudiendo afectar a la mordida, la masticación, el perfil facial y, en algunos casos, la respiración durante el sueño.
¿Qué es la retrognatia?
La retrognatia mandibular describe una posición retrasada de la mandíbula inferior respecto al maxilar superior. En la práctica clínica puede relacionarse con una mordida de Clase II, sobremordida, falta de proyección del tercio inferior facial o sensación de mentón retraído.
No siempre significa lo mismo que tener una barbilla pequeña. En algunos pacientes el problema principal está en la posición de la mandíbula; en otros, en la forma o proyección del mentón; y en otros, en una combinación de alteración dentaria, mandibular y facial.
Por eso, antes de hablar de tratamiento es necesario valorar la mordida, el perfil facial, la articulación temporomandibular, la vía aérea y la relación entre maxilar superior y mandíbula.
La retrognatia no debe valorarse solo como un problema estético. En algunos casos puede afectar a la función masticatoria, la estabilidad de la mordida, la salud dental, la respiración nocturna y la armonía facial.
La retrognatia mandibular puede aparecer dentro de patrones de Clase II. Estos datos son orientativos y no sustituyen una valoración clínica individual.
Síntomas y señales de la retrognatia
Los síntomas de la retrognatia dependen del grado de retrusión mandibular, de la relación entre los dientes, de la adaptación muscular y de si existen problemas asociados de vía aérea, articulación temporomandibular o crecimiento facial.
El tercio inferior facial puede verse menos proyectado, con sensación de mandíbula pequeña o perfil facial más convexo.
En algunos pacientes la falta de proyección se aprecia sobre todo en el mentón, aunque no siempre implica una alteración ósea mandibular importante.
Los dientes superiores pueden quedar muy por delante de los inferiores o existir una relación inadecuada entre ambas arcadas.
Cuando la mordida no encaja correctamente, puede aparecer masticación poco eficiente, sobrecarga dental o desgaste irregular.
Puede existir tensión muscular, molestias articulares o sensación de cansancio mandibular, especialmente si hay maloclusión o sobrecarga funcional.
En determinados pacientes, una mandíbula retraída puede contribuir a reducir el espacio de la vía aérea y favorecer ronquido o apnea obstructiva del sueño.
Causas de la retrognatia mandibular
La retrognatia suele estar relacionada con el desarrollo de la mandíbula y con la relación entre los huesos maxilares. En algunos casos tiene un componente hereditario; en otros, puede asociarse a alteraciones del crecimiento, traumatismos o problemas funcionales.
La mandíbula puede desarrollarse menos en sentido anteroposterior, quedando retrasada respecto al maxilar superior.
Puede haber antecedentes familiares de mandíbula retraída, mentón poco proyectado, sobremordida o maloclusión de Clase II.
Durante la infancia y la adolescencia, la mandíbula, el maxilar superior y los dientes pueden crecer de forma descompensada.
En algunos pacientes el problema es principalmente dental, mientras que en otros existe una discrepancia ósea que no puede corregirse solo moviendo dientes.
Lesiones en la mandíbula o en la articulación temporomandibular durante el crecimiento pueden condicionar el desarrollo mandibular.
En bebés o recién nacidos, una mandíbula muy pequeña o retraída debe ser valorada por pediatría si hay dificultad para alimentarse, respirar o ganar peso.
La diferencia entre retrognatia, micrognatia y retrogenia es importante. La retrognatia describe una mandíbula situada hacia atrás; la micrognatia hace referencia a una mandíbula pequeña; y la retrogenia suele referirse a un mentón poco proyectado. Pueden coincidir, pero no son exactamente lo mismo.
Tratamientos para la retrognatia en Face Clinic
El tratamiento de la retrognatia depende de la edad del paciente, del grado de retrusión mandibular, de la mordida, de la vía aérea, de la estética facial y de si el origen es dental, esquelético o combinado.
En Face Clinic la indicación se realiza tras una valoración individual. En algunos casos puede plantearse ortodoncia; en otros, cirugía ortognática; y en pacientes seleccionados con un problema limitado al mentón, puede valorarse una opción de cirugía del mentón o implantes faciales. No todos los casos se tratan igual.
Cuándo consultar por retrognatia
Conviene solicitar una valoración si existe mandíbula retraída, sobremordida marcada, dificultad para masticar, desgaste dental, dolor mandibular, alteraciones del perfil facial, ronquidos intensos o sospecha de apnea del sueño.
En bebés, la retrognatia debe consultarse con pediatría si hay dificultad para el agarre al pecho o al biberón, pausas respiratorias, atragantamientos, bajo aumento de peso o signos de dificultad respiratoria. En esos casos no debe asumirse que se resolverá sola sin valoración.
En adolescentes y adultos, el especialista revisa la mordida, la relación entre maxilar y mandíbula, la articulación temporomandibular, el perfil facial y, si procede, la vía aérea.
El diagnóstico define el tratamiento
Dos pacientes con apariencia de mandíbula retraída pueden necesitar tratamientos distintos. Uno puede requerir ortodoncia, otro cirugía de avance mandibular, otro un abordaje bimaxilar y otro solo una valoración estética del mentón.
La planificación puede incluir exploración clínica, fotografías, estudio de la mordida, radiografías, escáner intraoral, TAC 3D o valoración multidisciplinar, según la complejidad del caso.
Equipo médico que valora la retrognatia
La retrognatia mandibular puede requerir la participación de un equipo con experiencia en cirugía oral y maxilofacial, ortodoncia, odontología, planificación facial y valoración funcional de la mordida.
En Face Clinic, la valoración de la retrognatia se realiza con un enfoque diagnóstico individual y planificación personalizada, diferenciando cuándo el problema es dental, mandibular, facial o combinado.
Dónde valorar la retrognatia
Puedes solicitar una primera valoración en Face Clinic para estudiar la posición mandibular, la mordida, el perfil facial y las posibles opciones de tratamiento según tu diagnóstico.
Elige la clínica que te resulte más cómoda para una primera valoración, resolver tus dudas y recibir una orientación personalizada. También puedes conocer nuestras clínicas y consultar la sede más adecuada según tu ubicación.
Face Clinic Madrid Barrio de Salamanca
- Calle de Diego de León, 39
- 28006 Madrid
- 910 885 812
Face Clinic Aravaca Pozuelo
- Av. del Talgo, 202, L22
- 28023 Madrid
- 913 573 699
Face Clinic Salamanca
- Pl. Basilios, 8
- 37001 Salamanca
- 923 171 340
Contacta con Face Clinic
Déjanos tus datos y el equipo de Face Clinic te orientará sobre la clínica y el tipo de valoración más adecuados para tu caso.
Preguntas frecuentes sobre la retrognatia
Puede deberse a un crecimiento mandibular insuficiente, factores genéticos, alteraciones del desarrollo facial, traumatismos durante el crecimiento o una combinación de factores dentales y esqueléticos.
Depende del diagnóstico. Algunos casos pueden tratarse con ortodoncia; otros, cuando existe una discrepancia ósea relevante, pueden requerir cirugía ortognática, avance mandibular o un abordaje combinado.
El tiempo varía según la edad, el grado de retrognatia y el tratamiento indicado. Un tratamiento ortodóncico puede requerir meses o años, mientras que una cirugía ortognática necesita planificación previa, intervención y seguimiento postoperatorio.
En algunos bebés la posición mandibular puede mejorar con el crecimiento, pero no debe darse por hecho. Si hay dificultad para respirar, alimentarse, ganar peso o mantener el agarre, debe valorarlo pediatría y, si procede, un equipo especializado.
La micrognatia hace referencia a una mandíbula pequeña o poco desarrollada. La retrognatia describe una mandíbula situada hacia atrás. Pueden aparecer juntas, pero no son exactamente la misma condición.
En determinados pacientes, una mandíbula retraída puede contribuir a reducir el espacio de la vía aérea y favorecer ronquidos o apnea obstructiva del sueño. La relación debe confirmarse mediante valoración clínica y, si procede, estudio del sueño.
No siempre. La mentoplastia o el implante de mentón pueden mejorar la proyección del mentón en casos seleccionados, pero no corrigen la mordida ni sustituyen a la cirugía ortognática si existe una alteración mandibular esquelética.
¿Notas la mandíbula retraída o tienes una mordida de Clase II?
En Face Clinic podemos valorar tu caso de forma individual, estudiar si existe retrognatia mandibular y explicarte qué opciones de tratamiento pueden ser adecuadas según tu diagnóstico.
¿Tienes sobremordida? ¿Notas el mentón o la mandíbula retraídos? Pide tu valoración.