Fase 1: Estudio y Planificación
Es el primer paso y el más crucial. Se realiza un examen completo de la boca y un TAC Dental (CBCT) para evaluar la cantidad y calidad del hueso. Con esta información, el especialista planifica la posición exacta del implante para un resultado óptimo.
Fase 2: Colocación del implante (Cirugía)
Mediante una intervención quirúrgica mínimamente invasiva y con anestesia local, se coloca el implante de titanio en el hueso maxilar o mandibular. Es un procedimiento rápido y completamente indoloro.
Fase 3: Osteointegración
Tras la cirugía, comienza un periodo de espera de entre 3 y 6 meses. Durante este tiempo, el hueso se fusiona de forma natural con la superficie del implante, un proceso biológico llamado osteointegración que asegura la estabilidad y solidez del futuro diente.
Fase 4: Colocación de la corona
Una vez completada la osteointegración, se toman medidas de la boca para fabricar la corona o diente artificial a medida. Finalmente, se atornilla o cementa la corona sobre el implante, devolviendo la funcionalidad y estética a la sonrisa del paciente.