1. Toma de fotografías
Inicialmente, se obtienen fotografías médicas en determinadas posiciones. De este modo documentamos el caso del paciente en concreto y analizar los resultados postoperatorios. Cada paciente tendrá su propia archivo de fotos con las etapas del tratamiento.
2. Diseño de la zona donante y de la zona receptora
El médico marcará la zona donante y la zona receptora. Con un rotulador quirúrgico, va a diseñar cuál es serán los límites de cada zona. El área donante podrá ser afeitada parcial o totalmente.
3. Retirada de las unidades foliculares de la zona donante
Tras haber preparado la zona donante, bien la zona posterior o la zona lateral del cuero cabelludo, aplicaremos la anestesia local.
El área donante es la zona donde extraeremos el pelo, que será trasplantado a la zona receptora que no tiene pelo.
Al no tener código genético, los pelos de la zona donante no tienen tendencia a caer.
La extracción, la realizaremos con el punch, que se trata de un instrumento quirúrgico milimétrico.
Tras cortar el pelo con el punch, las unidades foliculares se extraen del cuero cabelludo con una pinza muy delicadamente.
La media de las unidades foliculares que se extraen en una sola sesión es de aproximadamente 1.100 folículos. Esto supone unos 2.000 o 3.000 pelos. Dependerá de cada paciente y de la densidad de la zona donante.
Finalmente, conseguiremos un número de unidades foliculares. Estas, multiplicadas por el número de cabellos que hay en cada folículo, será el número exacto de cabellos que trasplantemos.
4. Preparación de las unidades foliculares
Después de la extracción, las unidades foliculares se guardan o almacenan. Se hará en una solución determinada con el fin de mantener a los folículos vivos. Uno de los ayudantes del equipo médico, empezará a preparar esas unidades foliculares con lupas de aumento.
Esta preparación y conservación correcta de las unidades foliculares, son muy importantes para que la Técnica FUE capilar tenga éxito.