Mejora de la proporción del pecho
La reducción de areola y la reducción de pezón pueden ayudar cuando el complejo areola-pezón destaca en exceso respecto al resto de la mama. El objetivo es mejorar la proporción del pecho y conseguir una apariencia más armónica en función de la anatomía de cada paciente.
Corrección de una areola grande
Uno de los motivos de consulta más frecuentes es la presencia de una areola grande o desproporcionada. La cirugía permite reducir su tamaño y redefinir mejor esta zona, siempre con una planificación individualizada y teniendo en cuenta la forma del pecho y la calidad de la piel.
Reducción de pezones prominentes
Cuando el pezón presenta un tamaño excesivo, demasiada proyección o resulta muy visible bajo la ropa, la reducción de pezón puede mejorar la discreción y la proporción de esta estructura con la areola y con la mama en su conjunto.
Mejora de asimetrías
La cirugía también puede plantearse cuando existe una diferencia apreciable entre ambas areolas o entre ambos pezones. En estos casos, el tratamiento busca mejorar la simetría, sabiendo que cada pecho parte de una anatomía propia y que la corrección debe ajustarse a esa realidad.
Mayor bienestar al vestirse y en la imagen corporal
Muchas pacientes no consultan solo por estética, sino por la incomodidad que les genera esta zona al vestirse, por el roce con ciertas prendas o por la sensación de desproporción. La operación de reducción de areola o de pezón puede ayudar en estos aspectos cuando existe una indicación adecuada.