Grasa propia en cirugía plástica: por qué cada vez más pacientes la prefieren
En los últimos años, en consulta observamos una tendencia clara: muchos pacientes preguntan expresamente por utilizar su propia grasa en lugar de implantes o materiales sintéticos.
El autotrasplante de grasa, conocido como lipofilling, no es una técnica nueva, pero sí ha evolucionado notablemente en precisión y seguridad.
Puntos clave
- Es tejido propio: no genera rechazo inmunológico.
- Permite remodelar: se extrae de una zona y se reintegra en otra.
- No sustituye siempre a prótesis o rellenos: depende del objetivo y del volumen deseado.
¿Por qué el paciente percibe la grasa como más “natural”?
La grasa autóloga es un tejido vivo. Una vez integrado, forma parte del organismo. Esto genera en muchos pacientes una mayor sensación de naturalidad frente a prótesis o rellenos sintéticos.
Además, al provenir del propio cuerpo, el riesgo de reacción alérgica es prácticamente inexistente.
Aplicaciones en mama y glúteos
En cirugía mamaria, el lipofilling puede emplearse para aumento moderado de volumen, corrección de asimetrías o mejora de secuelas tras reconstrucción.
En aumento de glúteos, la grasa permite remodelar contornos corporales, aunque no siempre consigue el mismo grado de proyección que un implante.
No todos los pacientes son candidatos. Se requiere disponibilidad de tejido graso suficiente y expectativas realistas.
Uso facial: volumen y regeneración
En el rostro, el lipofilling facial se emplea para restaurar volumen perdido y mejorar la calidad cutánea.
En algunos casos, puede combinarse con nanofat o con otros tratamientos como bioestimuladores, dependiendo del diagnóstico.
¿Sustituye a prótesis o rellenos?
No necesariamente.
Cuando el objetivo es un aumento volumétrico importante y estable, el implante facial puede ser más predecible. Cuando se busca un retoque leve o una corrección puntual, los rellenos faciales pueden ser más adecuados.
La grasa es una herramienta más dentro de las opciones terapéuticas del cirujano, no una solución universal.
¿Estás valorando grasa propia o implantes? La indicación depende del diagnóstico y del volumen deseado.
Conclusión
La creciente preferencia por la grasa propia responde al deseo de naturalidad y biocompatibilidad. Sin embargo, su indicación debe individualizarse tras una valoración médica completa.
En Face Clinic, la elección del tratamiento se basa en criterios anatómicos, experiencia quirúrgica y expectativas realistas del paciente.

El Dr. Monteserín, especialista en Cirugía Oral y Maxilofacial (ICOMEM nº 282873798), desarrolla su labor en algunos de los principales centros hospitalarios de Madrid y Segovia, acumulando una amplia trayectoria en cirugía maxilofacial y procedimientos asociados.
Actualmente ejerce en el Hospital Universitario Sanitas La Moraleja, el Hospital Universitario Sanitas La Zarzuela y el Hospital Recoletas Segovia, donde dirige la Unidad de Cirugía Oral y Maxilofacial. Además, forma parte del equipo médico de Face Clinic y ha sido colaborador honorífico en la Universidad Complutense de Madrid.
Su práctica clínica abarca desde intervenciones complejas de cirugía oral y maxilofacial hasta tratamientos de rehabilitación con implantes dentales, siempre con un enfoque personalizado para cada paciente.








