Cordales: qué son, por qué aparecen y los problemas que pueden causar
Los cordales, también llamados muelas del juicio o terceros molares, son los últimos dientes en desarrollarse. En muchos pacientes aparecen al final de la adolescencia o al inicio de la vida adulta, aunque no siempre erupcionan de forma correcta ni en todos los casos llegan a salir.
En consulta vemos con bastante frecuencia pacientes que preguntan qué es un cordal, cuáles son los cordales o si es normal que una muela del juicio permanezca dentro del hueso o la encía sin terminar de erupcionar. La respuesta depende de cada caso. Hay cordales que pueden mantenerse sin dar problemas, y otros que se asocian a dolor, infecciones, presión sobre el diente vecino o dificultades de higiene.
Puntos clave
- Qué son: los cordales son los terceros molares, es decir, las últimas muelas en salir.
- No siempre dan problemas: algunos erupcionan bien y otros quedan incluidos, semiincluidos o impactados.
- Importante: no todos los cordales deben extraerse; la indicación depende de la clínica, la exploración y el estudio radiológico.
- ¿Qué son los cordales?
- ¿Cuáles son los cordales?
- ¿Por qué aparecen los cordales?
- Tipos de cordales según su posición
- Cordales superiores e inferiores: ¿dan los mismos problemas?
- ¿Cómo saber si los cordales están causando problemas?
- ¿Por qué los cordales causan tantos problemas?
- Quistes cordales: ¿pueden aparecer?
- ¿Es normal no tener cordales?
- ¿Hay que sacar siempre los cordales?
- ¿Qué hacer si aparecen molestias en un cordal?
- ¿Por qué valorar los cordales en Face Clinic?
- Preguntas frecuentes sobre los cordales
¿Qué son los cordales?
Los dientes cordales son los terceros molares permanentes. En una dentición completa suelen ser cuatro: dos superiores y dos inferiores, situados al final de cada arcada dental. Cuando alguien pregunta qué es un cordal en odontología, la respuesta más sencilla es esta: es una muela del juicio.
También es frecuente encontrar búsquedas como qué es el cordal o qué es una cordal. En todos esos casos hablamos de lo mismo: de la última muela que se desarrolla y que, por falta de espacio o por su posición, puede erupcionar con normalidad, salir solo en parte o quedarse incluida dentro de la encía o del hueso.
¿Cuáles son los cordales?
Los cordales son los últimos molares de cada lado, tanto arriba como abajo. Es decir, en condiciones normales hay:
- Dos cordales superiores, uno a cada lado del maxilar.
- Dos cordales inferiores, uno a cada lado de la mandíbula.
No todos los pacientes desarrollan los cuatro. De hecho, en la práctica clínica no es raro encontrar personas con uno, dos o incluso ningún cordal. Si quieres ampliar información sobre la ausencia de dientes por desarrollo, puedes consultar también nuestro artículo sobre agenesia dental.
¿Por qué aparecen los cordales?
Los cordales forman parte del desarrollo normal de la dentición permanente. Desde un punto de vista evolutivo, se consideran dientes que tuvieron más utilidad cuando las mandíbulas eran más grandes y la dieta exigía una masticación más intensa.
Hoy, sin embargo, vemos con mucha frecuencia maxilares donde el espacio disponible no es suficiente para que esos terceros molares erupcionen correctamente. Por eso es tan habitual que aparezcan cordales incluidas, semiincluidas o cordales impactados.
Tipos de cordales según su posición
No todos los cordales se comportan igual. Desde el punto de vista clínico, solemos diferenciarlos así:
Cordales erupcionados
Son los que han salido completamente y se encuentran en una posición funcional, con buena higiene y sin inflamación alrededor. No siempre requieren tratamiento.
Cordales semiincluidos
Son aquellos que han erupcionado solo en parte. Queda una zona parcialmente cubierta por encía, lo que facilita la retención de restos y bacterias. Aquí vemos con frecuencia cuadros de pericoronaritis.
Cordales incluidos
Son los que permanecen total o parcialmente retenidos bajo la encía o dentro del hueso. Cuando alguien busca cordales incluidas, normalmente se refiere a esta situación clínica.
Cordal impactado
Un cordal impactado es aquel que no puede erupcionar en una posición adecuada porque choca con el segundo molar, con el hueso o con ambos. Puede estar inclinado, horizontal, mesioangulado o distoangulado. Esta posición anómala es una de las causas más frecuentes de dolor y complicaciones.
Cordales superiores e inferiores: ¿dan los mismos problemas?
No exactamente. Los cordales superiores y los inferiores pueden dar problemas distintos según su anatomía, su relación con el hueso y las estructuras vecinas.
En los cordales inferiores, una de las valoraciones importantes es su relación con el nervio dentario inferior, especialmente si se plantea una extracción quirúrgica. En los cordales superiores, a veces interesa estudiar la cercanía con el seno maxilar. Por eso, cuando existe sospecha de inclusión profunda o cirugía compleja, puede ser necesario un estudio radiológico más detallado.
¿Cómo saber si los cordales están causando problemas?
No todos los cordales duelen. De hecho, algunos se descubren de forma casual en una radiografía. Aun así, hay signos que conviene vigilar:
- Dolor al final de la boca, sobre todo en la zona posterior.
- Inflamación de la encía alrededor de la muela.
- Dificultad para masticar o abrir la boca.
- Mal sabor o mal aliento repetido.
- Infecciones recurrentes en la misma zona.
- Presión o molestias sobre el segundo molar.
Cuando la muela del juicio erupciona parcialmente y la encía forma un capuchón sobre ella, pueden acumularse restos y bacterias con bastante facilidad. Es una situación típica de pericoronaritis y también puede relacionarse con una muela del juicio infectada.
La valoración clínica y radiológica permite saber si el cordal necesita control, tratamiento o extracción.
¿Por qué los cordales causan tantos problemas?
La causa más habitual es la falta de espacio. La mandíbula y el maxilar actuales no siempre tienen el tamaño suficiente para acomodar correctamente los terceros molares. A partir de ahí pueden aparecer varios problemas:
- Impactación contra el diente vecino.
- Erupción parcial con inflamación de la encía.
- Dificultad para la higiene por su localización tan posterior.
- Caries en el cordal o en el segundo molar adyacente.
- Infección recurrente alrededor del cordal.
- Quistes asociados a cordales incluidos en algunos casos.
Esto no significa que todos los cordales acaben dando problemas, pero sí explica por qué son un motivo de consulta tan frecuente dentro de la cirugía oral y de la clínica dental.
Quistes cordales: ¿pueden aparecer?
Sí, aunque no es lo más frecuente. Algunos cordales incluidos pueden asociarse a lesiones quísticas, especialmente cuando permanecen retenidos durante tiempo y existe una cápsula folicular alrededor de la corona. No siempre producen síntomas al principio, por eso a veces se detectan en estudios radiológicos de control.
Si quieres ampliar este punto, puede interesarte nuestro contenido sobre quiste dental y también sobre quiste en la mandíbula.
¿Es normal no tener cordales?
Sí, es completamente normal. Hay pacientes que no desarrollan uno o varios cordales y otros en los que nunca llegan a erupcionar. La ausencia de cordales no necesita tratamiento por sí sola.
Lo importante no es “tenerlos o no tenerlos”, sino valorar si los que existen están bien posicionados, si se pueden limpiar adecuadamente y si están produciendo o no consecuencias sobre el resto de la boca.
¿Hay que sacar siempre los cordales?
No. Este es un punto importante. No todos los cordales deben extraerse. La indicación depende de factores como:
- Síntomas: dolor, inflamación, infecciones repetidas.
- Posición: si está impactado o retenido en una posición desfavorable.
- Daño al diente vecino.
- Imposibilidad de higiene correcta.
- Patología asociada: quistes, caries, reabsorciones, etc.
Cuando la extracción está indicada, el tratamiento puede realizarse mediante extracción de muelas del juicio o mediante exodoncia de cordales y cordales incluidos, según la complejidad del caso.
¿Qué hacer si aparecen molestias en un cordal?
Si notas dolor, inflamación, dificultad para abrir la boca o una molestia recurrente al final de la arcada, lo más sensato es no esperar a que se repita una infección. La exploración clínica y una radiografía permiten saber si se trata de un cordal erupcionado, incluido, impactado o asociado a una complicación local.
En algunos casos basta con control, higiene y seguimiento. En otros, la mejor opción es planificar la extracción con un cirujano oral o maxilofacial. Si el procedimiento requiere una valoración más específica, puedes consultar también nuestra unidad de cirugía maxilofacial.
¿Por qué valorar los cordales en Face Clinic?
En Face Clinic, la valoración de los cordales se realiza desde un enfoque médico y quirúrgico individualizado. No todos los terceros molares se comportan igual, ni todas las extracciones tienen la misma complejidad. Por eso es importante estudiar la posición del diente, su relación con el hueso y con las estructuras vecinas antes de decidir qué hacer.
Nuestro equipo incluye especialistas en cirugía oral y maxilofacial con experiencia en el diagnóstico y tratamiento de muelas del juicio erupcionadas, retenidas o impactadas.
Preguntas frecuentes sobre los cordales
¿Qué es un cordal en odontología?
Es el tercer molar, es decir, la muela del juicio. Se trata del último diente permanente que suele desarrollarse en cada lado de la boca.
¿Qué significa cordal impactado?
Significa que la muela del juicio no puede erupcionar en una posición correcta porque choca con el hueso, con la encía o con el diente vecino.
¿Los cordales superiores también pueden dar problemas?
Sí. Aunque muchas veces se habla más de los inferiores, los cordales superiores también pueden quedar retenidos, mal posicionados o relacionarse con infecciones y problemas de espacio.
¿Es normal no tener cordales?
Sí. Algunas personas no desarrollan uno, varios o ninguno, y eso puede ser completamente normal.
¿Un cordal incluido siempre hay que extraerlo?
No siempre. Depende de si da síntomas, de su posición, de la posibilidad de seguimiento y de si está produciendo daños o patología asociada.
¿Los cordales pueden producir quistes?
En algunos casos sí, especialmente si permanecen incluidos. Por eso conviene valorar radiológicamente los cordales retenidos cuando existe sospecha de complicación.
Diagnóstico claro + estudio radiológico y plan de tratamiento si el cordal está dando problemas.
¿Tienes dolor al final de la boca? ¿Notas un cordal inflamado, incluido o mal posicionado? Pide tu cita.

El Dr. Monteserín, especialista en Cirugía Oral y Maxilofacial (ICOMEM nº 282873798), desarrolla su labor en algunos de los principales centros hospitalarios de Madrid y Segovia, acumulando una amplia trayectoria en cirugía maxilofacial y procedimientos asociados.
Actualmente ejerce en el Hospital Universitario Sanitas La Moraleja, el Hospital Universitario Sanitas La Zarzuela y el Hospital Recoletas Segovia, donde dirige la Unidad de Cirugía Oral y Maxilofacial. Además, forma parte del equipo médico de Face Clinic y ha sido colaborador honorífico en la Universidad Complutense de Madrid.
Su práctica clínica abarca desde intervenciones complejas de cirugía oral y maxilofacial hasta tratamientos de rehabilitación con implantes dentales, siempre con un enfoque personalizado para cada paciente.




